La parálisis facial por lo general se debe a la inflamación del nervio facial y/o trigémino, debido a una infección, generalmente viral; cuando las causas se desconocen es denominada parálisis de Bell, la más frecuente. También puede ser provocada secundariamente a traumatismos y tumores. En la Medicina Tradicional China (MTCh), se entiende como un bloqueo energético secundario a invasión de factor patógeno viento (súbito), que evita el flujo normal de la energía y por lo tanto la parálisis.
El factor patógeno viento se divide en dos formas principales: interno y externo. El viento interno es el que se origina posterior a una emoción intensa que altera la dinámica energética estancándola y, a su vez, dicho estancamiento origina sobrecalentamiento y ascenso en forma de viento interno, el cual asciende a la cabeza y bloquea canales energéticos de la cara originando la parálisis facial. El viento externo es capaz de penetrar a los canales energéticos de la cara y bloquearlos, una vez que nuestra energía antipatógena (energía de defensa) está deficiente, por lo general, debido a emociones como estrés, preocupación o ansiedad, las cuales consumen paulatinamente nuestra energía, permitiendo que factores patógenos penetren libremente a nuestro cuerpo.